viernes, 27 de junio de 2008

BOUDOIR

Yo no puedo darte más. Salinas lo decía. No soy más que lo que soy. Un pronombre solitario que te tiembla con mesura en la linde de la boca. Algo de carne, hemoglobina. El horizonte trabajado por tu vista cuando quieres soñar que estoy al otro lado que eres tú. Después desaparezco en tu falda, en tus tacones, en el cepillo que te acaricia dulcemente el pelo, en tu olor, en la blusa que te pones al abandonar la habitación, al dejar este espacio en el que soy no más que sólo esto, pero esto que te basta mientras tu ropa aguarda, con soltura, que le llegue el turno de ser yo. Y siempre llega ese momento y te quedas sin quedarte entre mis manos y todo vuelve al comienzo y al final, a la hora en que me llamas y me dices lo que me tienes que decir, y cuanto soy es entonces suficiente. Yo no puedo darte más. No soy más que lo que soy. Salvo ese instante único en que somos y nos damos un poema. Este poema. Tú y yo.

22 comentarios:

Idea dijo...

Querida Ana, tal vez se trate precisamente de eso, del instante único en que somos y nos damos un poema, y así, sentirnos enteras y satisfechas mientras dura.
Un beso emocionado e infinitamente agradecido por la poesía de tu poesía.

ANA DE LA ROBLA dijo...

Beso agradecido a ti, por la luz que regalas.

u minúscula dijo...

me parece algo increíble
no sé qué significa, pero me recordó muchísimo a ángel gonzález

J. dijo...

El Yo pronombre, monosílabo: denegación del Tú... Ni siquiera un poema puede salvar esa distancia.

Beso desde la imposible cercanía

sallopilig ref dijo...

humm, está todo muy abajo, muy abajo. Rico debe ser.
Saludos.

Nuncio Tamallangos dijo...

Precioso regalo el que recibe Idea.
Un beso a las dos.

ANA DE LA ROBLA dijo...

u minúscula: Todo recuerda a Ángel González. Besos.

***

Queridísimo J.: Siempre hay puentes. O un poema sobre el tocador. Beso acicalado.

***

sallopilig ref: Prefiero pensar que todo está en el fondo. Un abrazo.

***

Mi querido Nuncio: Alegría tenerte por aquí. Siempre besos.

zeta dijo...

Creo que en su relato encerró a la chispa que hay en todo hombre en el amor...Un beso, preciosa, cuídese...

ANA DE LA ROBLA dijo...

Usted mismo lo ha dicho, mi querido Zeta... Beso desde su espejo :-)

Anónimo dijo...

Humm, ya te estás preparando para el largo y cálido verano, mujer fatal.
Pero sí podrías darnos un poco más y dejar que veamos tus largas piernas de vez en cuando, que ya no nos cruzamos...
Besos
Busbury

ANA DE LA ROBLA dijo...

:-D Pues eso está hecho, mi querido Busbury. Espero poder llamarte esta semana. Besos.

u minúscula dijo...

es verdad...
eres tan guapa y tan lista
y lo digo con toda la pasión, de que me gustas

u minúscula dijo...

y hábil
e tante cose..

ANA DE LA ROBLA dijo...

:-) ¿Cómo puede escribirse el color rojo?
Bacio.

zeta dijo...

Este no puede ser mi espejo, o si lo es es uno que de algún modo altera la percepción, no falseándola, seguramente mejorándola. Besos...

leo dijo...

Salinas entendió muy bien que no había intersección posible entre el tú y el yo. Sólo la renuncia del nosotros. Y no al alcance de todos.
Yo quiero unas piernas como las de la mujer de la foto.
Besos, guapa.

ANA DE LA ROBLA dijo...

Es difícil que el nosotros no aniquile al tú y al yo. Recuerda la rilkeana definición del amor: dos soledades que se respetan. En el no respeto está el nosotros.
Y las piernas... a trabajárselas. Muchas escaleras, por ejemplo :-)
Beso, hermosa.

rubén dijo...

Me voy poniendo al día, poco a poco. Un beso.

ANA DE LA ROBLA dijo...

Me alegra tenerte de regreso, Rubén. Besos muchos.

Morgenrot dijo...

Los pronombres como universos y el título...maravilloso.



Un abrazo

fandestéphane dijo...

No soy más que lo que soy.

Me recuerda esto de Pessoa
No existo sino para saber que no existo.

Besoteo

ana de la robla dijo...

El atrezzo en el boudoir, ese juego arriesgado de espejos... Beso, Fan.